Prototipo Universal de Vivienda

Gestionar una política de Hábitat de manera integral y coordinada, promoviendo el acceso al suelo urbanizado, la vivienda digna y la mejora en la calidad de vida de la población, garantizando un ambiente sano para el desarrollo humano, implica re-estudiar cada uno de los aspectos que intervienen en el proceso de su construcción.

En este contexto, se incorpora una nueva alternativa al modo de pensar la vivienda social, que contemple criterios de universalidad desde su concepción, flexibilidad de crecimiento, diversidad en su materialización (tipológica y formal) y eficiencia energética.

La idea fuerza que acompaña esta iniciativa es que las familias beneficiarias de planes oficiales no son todas iguales. Por el contrario todas presentan sus características particulares, no solo en el momento de recibir la vivienda sino también a futuro. En este sentido, la principal virtud del nuevo prototipo es la capacidad de poder adaptarse a cada situación paricular.

A partir de un núcleo básico de 30 m2 (baño, cocina, lavadero y espacio común de 16 m2), se cuenta con diversas alternativas de crecimiento, según la ubicación en el terreno y la necesidad particular.