La provincia de Santa Fe dio un paso clave en la protección de su biodiversidad al actualizar los montos de las multas por infracciones contra la fauna silvestre. La medida se formalizó a través de la Resolución 36/2026 del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, con el objetivo de garantizar que las sanciones mantengan su poder disuasorio frente a delitos ambientales.
A partir de esta actualización, los valores de las multas pasan de un mínimo de $32.948 a $41.485, y de un máximo de $2.745.177 a $3.456.434. La decisión responde a la necesidad de adecuar los montos a la realidad económica actual, ya que hasta 2023 las sanciones no se actualizaban desde 2013 y habían quedado completamente desfasadas.
Desde el gobierno provincial destacaron que sanciones tan bajas como las vigentes anteriormente —que oscilaban entre $188 y $15.738— resultaban insuficientes frente al impacto de delitos como la caza furtiva, el tráfico y la tenencia ilegal de animales. “El cuidado de la biodiversidad no puede sostenerse con sanciones simbólicas”, señalaron autoridades, remarcando la importancia de contar con herramientas efectivas para la protección ambiental.
La actualización de multas forma parte de una política integral que combina control, prevención y conservación. En ese marco, durante 2025 la provincia registró el rescate de 677 ejemplares de fauna silvestre en 91 operativos realizados junto a fuerzas de seguridad, reflejando un fortalecimiento en la capacidad de respuesta estatal.
Además, se desarrollan diversas acciones complementarias, como la elaboración de mapas de atropellamiento de fauna para identificar zonas críticas, campañas de concientización ciudadana y trabajos coordinados contra el comercio ilegal de animales. También se impulsan programas de rehabilitación y reinserción de especies, iniciativas de “ranching” para recuperar poblaciones silvestres y planes de manejo que buscan equilibrar la conservación con las actividades productivas.
En paralelo, avanza la transformación del Centro de Recuperación, Investigación e Interpretación de Fauna “La Esmeralda”, cuyas obras en su primera etapa ya fueron finalizadas. El proyecto apunta a mejorar las instalaciones y consolidar el espacio como un referente en el tratamiento, rehabilitación y bienestar de la fauna silvestre.
Con estas medidas, Santa Fe refuerza su compromiso con la protección del ambiente y busca generar un mensaje claro: los delitos contra la fauna tienen consecuencias concretas y cada vez más severas.
