Martes 17 de noviembre de 2015
“Desde el Estado y la sociedad tenemos que brindar posibilidades a aquellas personas que han errado alguna vez el camino, trabajando para reinsertarlos en la sociedad a partir del trabajo”, sostuvo el gobernador, Antonio Bonfatti, al encabezar la inauguración del salón de ventas “La Sarita del Norte” de la Fundación Sara María Furman, la primera sucursal de este emprendimiento social que comenzó en 2009 en la intersección de las calles Vera y Lamadrid de la ciudad de Santa Fe.En ese sentido, Bonfatti destacó que “de las 40 personas que han trabajado en la panadería, solamente hubo dos que reincidieron en el delito” y felicitó a todos los que hicieron posible este proyecto: “Es una doble satisfacción saber que este espacio ha sido construido a partir del trabajo de jóvenes que han estado en conflicto con la ley”.
Además, el gobernador agradeció al Servicio Penitenciario “porque durante estos cuatro años hemos trabajado juntos sin mayores sobresaltos y esto habla de un gran compromiso de parte de ustedes”.
El acto se realizó en el local ubicado en Blas Parera 8800, y contó con la presencia de del vicegobernador Jorge Henn; el ministro de Seguridad, Raúl Lamberto; el secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni; entre otras autoridades provinciales y locales.
Al inicio del acto, se leyó una carta de la Fundación Furman, en la cuál agradecen al gobernador y los ministros por “desarrollar y hacer crecer este proyecto que hoy se transformó en un importante emprendimiento de beneficio hacia la sociedad y de integración social, para quienes aprenden un oficio y pueden resignificar sus vidas con un trabajo digno”.
“La Sarita es la demostración de que cuando un gobierno tiene la decisión política podemos unir esfuerzos la sociedad civil con el Estado provincial para concretar objetivos solidarios de ayuda y bien común”, concluye el texto.
AVANCES DEL PLAN ABRE
En la oportunidad, el gobernador también se refirió a los avances del Plan Abre, implementado hace dos años en las ciudades de Santa Fe, Santo Tomé, Rosario, Villa Gobernador Gálvez, Pérez y Granadero Baigorria. “Estamos muy satisfechos porque el 100% de las intervenciones planificadas en el eje de Convivencia y Planificación fueron ejecutadas. Y dentro del eje denominado Infraestructura y Hábitat, se completó el 33% de las obras, mientras que el 57% está en ejecución y a punto de terminarse, y sólo el 10% se encuentra pendiente debido a que son segundas etapas de aquellos trabajos que todavía se están ejecutando”.
“Esta inversión de 4.200 millones de pesos que planificamos supone un abordaje tan integral y abarcativo de la vida de muchos santafesinos en lugares en donde vemos que no tienen acceso a las cuestiones más elementales”, concluyó Bonfatti.
SALÓN DE VENTAS “LA SARITA DEL NORTE”
La construcción de la obra -llevada adelante por el Instituto Autárquico de Industrias Penitenciarias (IAPIP)- demandó una inversión de un 1.000.000 de pesos y fue realizada íntegramente por internos alojados en la cárcel de Las Flores, quienes, a su vez, realizarán el curso de panadería para integrar el equipo de trabajo de “La Sarita del Norte”.
Mientras tanto un grupo de personas compuesto por presos con salidas transitorias, personas que han recuperado su libertad y jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad social se capacitan en técnicas de elaboración de productos, de lunes a viernes, todas las mañanas.
La panificadora comenzará con una producción de 150 kilogramos de pan y 250 facturas diarias, que además de la venta al público a bajo costo, también se destinará la producción a comedores comunitarios de la ciudad. El objetivo en el mediano plazo es llegar a los 700 kilogramos.
El pan solidario podrá ser adquirido a $10 el kilo en el salón de ventas que estará abierto de lunes a viernes en el horario de 7 a 13.
LA PANIFICADORA FURMAN
La iniciativa fue impulsada por el Gabinete Social, instancia donde trabajan coordinadamente los ministerios de Seguridad, a través de la Secretaría de Seguridad Comunitaria y del IAPIP, de Desarrollo Social y de Justicia y Derechos Humanos.
Con ambos locales de venta, la Panadería “Furman” amplía el público destinatario para el pan a bajo costo: los comedores comunitarios de la ciudad, los que posean la tarjeta única de ciudadanía y los vecinos de ambos barrios y zonas aledañas.
El espíritu del proyecto es que el mismo sea autosustentable -a la manera de un emprendimiento privado-, para que cada uno de los trabajadores panaderos del proyecto pueda obtener las capacidades necesarias que les permitan concretar una iniciativa propia panaderil, o bien insertarse laboralmente en alguna panadería.
Concretamente, el gobierno provincial otorga al proyecto de la Panificadora Furman una triple función: producir pan para ser entregado a los sectores más necesitados, brindar la posibilidad para que un grupo de ciudadanos aprendan un oficio “digno” y generar una acción para recuperar a la sociedad a ex detenidos.