El Gobierno de la Provincia de Santa Fe continúa las tareas para la ampliación del sistema de tratamiento de agua potable en Chañar Ladeado, en el departamento Caseros, con una inversión que supera los 1.800 millones de pesos.
En este sentido, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, calificó como “histórica” la obra que desarrolla la Provincia en la localidad y puso de relieve la prioridad que el gobierno santafesino otorga a las obras de saneamiento en el interior productivo: “Estamos cumpliendo con la palabra empeñada por el gobernador Maximiliano Pullaro de llevar adelante obras que son fundamentales y definitivas”.

“En Chañar Ladeado no estamos haciendo un parche, estamos construyendo una solución técnica de fondo con ósmosis inversa para que el agua deje de ser una preocupación y pase a ser un motor de salud y desarrollo. Cada punto porcentual que avanza esta planta es un paso hacia una provincia con infraestructura más justa”, valoró el ministro Enrico.
La intervención apunta a solucionar de raíz la presencia de arsénico y sales en el suministro. En esta fase técnica de la obra, se completó la primera perforación de explotación y se inició el tendido de las cañerías de desagüe de 160 mm. Del mismo modo, ya se encuentran finalizadas las bases de hormigón que sostendrán el corazón del proyecto: las cisternas de agua cruda y tratada, y la sala donde funcionará el equipamiento de ósmosis inversa.

Por su parte, el presidente comunal de Chañar Ladeado, Federico Valle, celebró el ritmo de los trabajos y el trabajo articulado con el Ejecutivo provincial: “Para nosotros es una satisfacción enorme ver las máquinas trabajando en el terreno. Esta es la obra más importante de los últimos años para nuestro pueblo porque responde a una demanda histórica de nuestros vecinos. Sentir el acompañamiento constante del Ministerio y ver que la obra no se detiene nos da la certeza de que muy pronto Chañar Ladeado tendrá el servicio de agua potable de calidad que se merece después de tanto tiempo de espera”.
Un gobierno de obras históricas
La subsecretaria de Agua y Saneamiento, Vilma Olivieri, remarcó el impacto social de la obra al señalar que “esta es una respuesta a un reclamo de años. No sólo mejoramos infraestructura; hablamos de salud y de garantizar un derecho básico. Reducir el arsénico a los parámetros permitidos es un cambio profundo en la calidad de vida de cada familia de Chañar".
Actualmente, la localidad depende de perforaciones con altos índices de sodio y arsénico que limitan el consumo directo. El nuevo esquema permitirá pasar de un sistema restringido a un servicio por red eficiente y seguro para los más de 5.400 habitantes.