El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, presentó este viernes el programa “Planificar Santa Fe-Región Norte”, una iniciativa de ordenamiento territorial que alcanzará a 44 localidades de los departamentos Vera, 9 de Julio, San Cristóbal y San Justo. Con una inversión de 540 millones de pesos y financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional Reconquista, se trata del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de mayor alcance impulsado hasta ahora por la provincia.
La herramienta permitirá anticipar conflictos, reducir la exposición a riesgos ambientales y orientar el crecimiento urbano y rural mediante criterios técnicos de planificación a largo plazo. La presentación se realizó en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y contó con la participación del ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez.
Durante el acto, Pullaro destacó la importancia de impulsar políticas públicas que trasciendan los tiempos de una gestión. “Hay políticas que son políticas de Estado, que trascienden a una gestión y que van a tener un impacto positivo en el largo plazo y en la calidad de vida que van a tener nuestras comunidades”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el ordenamiento territorial constituye una herramienta central para pensar el desarrollo de la provincia. “Planificar es saber en qué provincia queremos vivir, cómo son las regiones que queremos construir, cuáles son las fortalezas que tiene que tener cada uno de los territorios y de qué manera llevamos adelante la planificación urbana y territorial”, señaló.
Asimismo, remarcó que se trata de una política pública estratégica que invita a debatir y tomar decisiones con una mirada de futuro. “Es una política trascendente que nos pone a discutir y a tomar decisiones que sabemos que nos van a trascender como gobierno. Lo que estamos haciendo hoy está por encima de lo urgente y nos trasciende como generación”, agregó.
Política de Estado con rango constitucional
Por su parte, Estévez destacó que “los planes de ordenamiento ambiental nos permiten establecer criterios para el uso del suelo, incorporar la gestión del riesgo hídrico como una cuestión prioritaria, abordar la gestión integral de residuos, promover la movilidad sostenible y generar suelo para el desarrollo urbano”, explicó.
El ministro subrayó además que la metodología de trabajo “es una herramienta dinámica, que puede ir adaptándose y monitoreándose de forma continua, con un enorme componente participativo”, indicó.
Respecto del alcance del programa, precisó que esta primera etapa se desarrollará sobre la cuenca de los Bajos Submeridionales y abarcará 44 distritos durante los próximos doce meses. “El año próximo completaremos una segunda etapa con otros 30 distritos”, adelantó.
En ese marco, destacó la evolución de la política provincial en la materia. Mientras que en 2023 apenas el 2 % del territorio santafesino contaba con planes de ordenamiento territorial, para 2027 la cobertura alcanzará el 57 %.
Finalmente, Estévez señaló que cada proceso concluirá con la elaboración de una ordenanza local, pero también dejará capacidades técnicas instaladas en municipios y comunas.
Una herramienta para planificar el desarrollo
Los planes de ordenamiento territorial están orientados a equilibrar producción, hábitat y ambiente mediante instrumentos técnicos y normativos de planificación y gestión a largo plazo. La elaboración de estos instrumentos se realiza a través de talleres participativos con actores locales, lo que permite construir diagnósticos compartidos y diseñar estrategias adaptadas a las particularidades de cada comunidad.
Santa Fe ya concluyó los planes correspondientes a 23 localidades del departamento General Obligado, en el corredor Reconquista-Florencia; a 37 localidades de los departamentos General López, Caseros y Constitución; y a 32 distritos del área metropolitana de Rosario.
Con la incorporación de las 44 localidades de Vera, 9 de Julio, San Cristóbal y San Justo durante el período 2026-2027, la provincia dará un nuevo paso en la consolidación de una estrategia integral de ordenamiento territorial, con el objetivo de promover un desarrollo equilibrado, sostenible y resiliente frente a los desafíos ambientales y productivos del futuro.