El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, y el fiscal regional del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Matías Merlo, brindaron detalles sobre la investigación y las tareas que se llevan adelante para dar con el paradero de Micaela Albornoz, desaparecida desde el pasado 24 de junio.
En ese marco, recordaron que el Gobierno de la Provincia mantiene vigente una recompensa de 10 millones de pesos para quienes aporten información útil, precisa y comprobable que contribuya a localizar a la joven.
Cococcioni aseguró que, desde el inicio de la investigación, se activaron todos los recursos disponibles. "Desde el primer momento se adoptaron todas las medidas investigativas. Se trabajó de manera coordinada entre la Fiscalía Regional de Rosario, la Policía de Santa Fe y las policías y gobiernos de otras provincias, como Córdoba, donde se confirmó que estuvo Micaela", señaló.
Asimismo, indicó que la búsqueda fue comunicada a todos los sistemas oficiales de búsqueda de personas y paradero, disponibles para las policías provinciales y las fuerzas federales que operan en todo el país.
El ministro remarcó que el principal objetivo continúa siendo encontrar a la joven. “La prioridad hoy es encontrar a Micaela”, afirmó. Y agregó: “Una vez que sea localizada, se activará el protocolo correspondiente. Será entrevistada y contará con el acompañamiento, la escucha, el apoyo y la contención del Gobierno, la Fiscalía y todos los organismos del Estado. Además, se adoptarán las medidas necesarias para garantizar su seguridad”.
La búsqueda y el análisis de las cámaras
Consultado sobre la presencia de Micaela en la localidad de Cañada Rosquín y por qué no pudo ser localizada en ese momento, Cococcioni explicó las diferencias entre el trabajo con sistemas de videovigilancia integrados y cámaras privadas.
“No es lo mismo acceder a una cámara privada de una estación de servicio en Cañada Rosquín que trabajar con las cámaras públicas del Sistema Lince en Rosario. Allí la búsqueda puede resolverse en cuestión de minutos. En cambio, cuando se trata de cámaras que no están integradas al sistema, es necesario realizar una extracción forense y un análisis posterior, por lo que los tiempos son distintos”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la investigación avanzó con rapidez, aunque “la fugacidad del paso de Micaela por ese lugar impidió llegar a tiempo para encontrarla físicamente”.
La reconstrucción de los movimientos
Por su parte, el fiscal Merlo explicó que la investigación permitió reconstruir buena parte del recorrido realizado por la joven desde su desaparición.
“Micaela salió de la ciudad de Rosario la noche del 24 de junio, tras comprar un pasaje en la terminal de ómnibus. A partir de allí comenzamos a detectar distintos desplazamientos dentro del país, con compras sucesivas de pasajes de colectivo hacia Entre Ríos, distintos puntos de Santa Fe y Córdoba, desde donde regresó la semana pasada”, detalló.
El fiscal precisó que, durante la investigación, se determinó que la joven utilizó el documento nacional de identidad extraviado de una vecina para adquirir esos pasajes.
“Esa situación quedó al descubierto ayer en la localidad de San Salvador, en la provincia de Entre Ríos, cuando se constató que el documento presentado no coincidía con la fotografía de la persona que lo utilizaba. Ese dato fue clave para reconstruir sus movimientos”, explicó.
Merlo señaló además que el último registro confirmado de Micaela en territorio santafesino corresponde a la localidad de Cañada Rosquín.
“Hoy el único dato concreto que tenemos es que en los últimos días estuvo en Colonia Dora, en la provincia de Santiago del Estero, y estamos trabajando en esa zona”, indicó.
Finalmente, el fiscal descartó que, hasta el momento, existan elementos que indiquen que la joven se encuentre acompañada. “Tanto las imágenes registradas como las declaraciones testimoniales muestran que siempre se moviliza sola”, concluyó.