El Gobierno de Santa Fe puso en marcha los trabajos para reactivar y finalizar 52 viviendas en Casilda que pertenecían a programas federales y permanecían paralizadas desde 2023. La intervención será financiada íntegramente con recursos provinciales y apunta a recuperar un proyecto que registra un avance aproximado del 30%.
La reactivación comenzó a concretarse días atrás, a partir de los acuerdos suscritos por el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, y el intendente de Casilda, Guillermo Franchella, para avanzar en la terminación de las unidades habitacionales.
La decisión del gobernador Maximiliano Pullaro permitió destrabar el proyecto, que se suma a las más de 400 soluciones habitacionales que la Provincia decidió recuperar tras la paralización de programas financiados originalmente por el Gobierno nacional.

Con los primeros trabajos ya en marcha, Enrico destacó el compromiso asumido por la gestión provincial: “De a poco estamos reactivando las viviendas que la Nación abandonó en Santa Fe. En estas semanas pudimos entregar 10 viviendas en Vera y 55 en Firmat, que también habían sido dejadas de lado por la gestión nacional. En Casilda tenemos el compromiso de finalizarlas dentro de un año y entregarlas a las familias”.
El ministro también valoró el trabajo de la empresa constructora durante el período en que el proyecto permaneció detenido. “Quiero agradecer a la empresa, porque asumió un riesgo importante al custodiar la obra durante todo este tiempo de paralización. Saben que el Gobierno de Maximiliano Pullaro cumple con los contratos y agradecemos esa confianza”, señaló.
Enrico sostuvo además que garantizar el financiamiento y brindar previsibilidad a las constructoras permite recuperar proyectos que parecían perdidos. “No se trata solo de levantar paredes, sino de cumplir con la palabra empeñada ante los santafesinos. Con cuentas claras y reduciendo gastos improductivos, demostramos que en Santa Fe la obra que se inicia se termina. Queremos transformar lo que era un monumento al abandono nacional en un techo seguro para las familias de Casilda”, afirmó.

Por su parte, el intendente Guillermo Franchella destacó el impacto que tendrá la decisión provincial: “Estas casas habían sido abandonadas por la Nación y, por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y del ministro Lisandro Enrico, se van a terminar. Queremos que se conviertan en hogares para 52 familias y que, en un contexto tan difícil, puedan tener la posibilidad de acceder a una vivienda propia”.
Franchella también remarcó el papel que asumirá el Municipio en las obras complementarias. “Vamos a ejecutar los cercos perimetrales y los nexos de agua y cloacas donde exista factibilidad técnica. Además, pusimos a disposición de la Empresa Provincial de la Energía recursos y mano de obra local para colaborar con el tendido eléctrico que requiera el barrio. Trabajando juntos multiplicamos los resultados”, indicó.
Tres localizaciones y una inversión superior a $2.600 millones
El secretario de Hábitat y Vivienda, Lucas Crivelli, precisó que las 52 unidades están distribuidas en tres sectores de Casilda. “Esto demandó mucho esfuerzo por parte de la Provincia, la Municipalidad y la empresa. No es una obra cualquiera: son 52 viviendas ubicadas en tres localizaciones”, explicó.
Del total, 36 viviendas se encuentran en la manzana N.º 55, delimitada por las calles San Luis, Sargento Cabral, La Rioja y Chile; otras 11 están emplazadas en la manzana N.º 18, sobre Dante Alighieri, entre Alvear y bulevar Argentino; y las cinco restantes se ubican en la manzana N.º 71, en la zona de Alvear y bulevar Villada. Dos de estas últimas son viviendas adaptadas.

Crivelli señaló que el proyecto registra actualmente un avance cercano al 30% y demandará una inversión provincial superior a los 2.600 millones de pesos. “La Municipalidad también va a colaborar con la infraestructura. Cuando la obra alcance aproximadamente el 80% de ejecución, comenzaremos a convocar a las familias interesadas para que puedan inscribirse al sorteo a través del Registro Digital”, adelantó.
Las unidades corresponden al prototipo compacto de dos dormitorios, con una superficie de 63,97 metros cuadrados. Cada vivienda contará con cocina-comedor integrada, baño, lavadero exterior y patio.
El proyecto contempla además la ejecución de la infraestructura necesaria para el nuevo barrio, con cordón cuneta, alumbrado público, energía eléctrica, agua potable, cloacas y provisión de gas envasado.