En el marco de una investigación por un hecho de abuso de arma ocurrido en Rosario, fuerzas policiales dependientes del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe realizaron cinco allanamientos en distintos domicilios de la ciudad, que culminaron con la detención de un delincuente de 34 años de alta peligrosidad, además del secuestro de un arma de fuego y de municiones de distintos calibres.
Las medidas judiciales de los agentes de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva de la Policía de Investigaciones (PDI) y de grupos tácticos de la Policía de Santa Fe (PSF) se llevaron adelante en domicilios de calles Esteban de Luca al 2700, Crespo al 5200, Cafferata al 5200, Garibaldi al 2600 y Avenida Francia al 5300.
Como resultado de los procedimientos resultó detenido Leonardo Sebastián F. de 34 años, apodado “Caquita”, en tanto que también se procedió al secuestro de un arma de fuego marca Bersa TPR calibre 9 milímetros, con cartucho en recámara y cargador colocado con municiones; 8 municiones del mismo calibre; 49 municiones calibre 22 y tres teléfonos celulares.
“Destacamos el trabajo de la Policía de Investigaciones y de los grupos de irrupción que colaboraron para concretar la detención del apodado ‘Caquita’. Y a su vez observamos con preocupación que un delincuente de semejante peligrosidad haya cometido otro hecho violento a pocos meses de haber cumplido una condena de 11 años por dos homicidios. Esperamos que la ley le caiga con rigurosidad porque se trata de un reincidente en el mundo del delito”, enfatizó el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini.
La investigación del fiscal Franco Miatello se inició a raíz de un ataque ocurrido el pasado 9 de septiembre, cuando dos mujeres se encontraban en el interior de su vivienda y escucharon varias detonaciones. Al constatar lo sucedido, advirtieron impactos de arma de fuego en el frente del inmueble y dieron aviso a la Central de Emergencias 911.
En el lugar también fue hallada una nota con una amenaza dirigida a una persona determinada, lo que permitió orientar las primeras líneas investigativas desde el Ministerio Público de la Acusación y la Policía de Investigaciones.
A partir de las tareas desarrolladas por los investigadores de la Uval se logró reunir información de interés. Y con los elementos reunidos, la Fiscalía de Violencia Altamente Lesiva, a cargo del fiscal Miatello, dispuso las cinco medidas de allanamiento destinadas a avanzar en la identificación y localización de los posibles involucrados y al secuestro de elementos de interés para la causa.

